Interés negativo o tipo de interés negativo es la denominación para el tipo de interés cuando es inferior a cero. En este caso el prestamista, en lugar de recibir unos intereses, ha de pagar por prestar dinero y el depositante en lugar de ganar dinero cuando deja su dinero en un depósito bancario debe pagar al banco. Es decir, el deudor recibe intereses y el acreedor los paga. Así, el banco está obligado a pagar interés a quien haya pedido un crédito y el depositante de dinero efectivo, ya sea particular o una entidad bancaria en el banco central, deberá pagar un interés por tener depositado su dinero.[1][2][3][4]

La política monetaria de intereses negativos de los bancos centrales se denomina intereses negativos sobre reservas excedentarias. Esta política monetaria se produce en un contexto de estancamiento económico o contracción económica -ausencia de crecimiento- y exceso de masa monetaria y ahorro.[1]

En el caso de un préstamo hipotecario para la compra de vivienda si la suma del interés de referencia del préstamo -que suele ser un índice de préstamos interbancarios- más el diferencial que suma el banco[5]​ es negativa la entidad bancaria deberá pagar intereses al particular que ha solicitado el préstamo hipotecario.[2][3]

Evolución del Euribor a un año (rojo), a tres meses (azul) y a una semana (verde) desde enero de 1999 hasta 2016. Los picos máximos del euribor interanual se alcanzaron en 1994 (6,6%), 2000 (5,2%) y en 2008 (5,526%). Desde entonces se ha reducido significativamente hasta alcanzar valores negativos: el 20 de octubre de 2016 fue de -0,073% a un año, de 0,313% a tres meses y de -0,385 a una semana.[6][7]

El interés negativo implica una rentabilidad negativa pero hay que diferenciar el interés negativo o tipo de interés nominal negativo del tipo de interés real negativo o rentabilidad negativa cuando la inflación es superior al interés pagado aunque éste sea positivo.[8][9]

Concepto y definición de interés negativo

Para comprender el concepto de interés negativo (tasa o tipo negativo) hay que situarlo en el contexto de la historia de la banca y la historia del interés, su origen, creación y su legimitación -condena de la usura por cristianismo[10]​ surgimiento de los judíos como prestamistas y aceptación por el luteranismo de los tipos de interés-. Si el interés es una compensación a quien presta dinero el interés negativo es una medida que penaliza el exceso monetario y su acumulación. En el contexto histórico la aparición de intereses negativos resulta algo extraordinario ya que penaliza a quien presta y beneficia a quien debe.[11][12][1]

Podemos definir el interés negativo como la tasa o tipo de interés inferior a cero; situación en la que el prestamista ha de pagar por prestar dinero (verá disminuida la cantidad total prestada) y el depositante debería devolver menos dinero del prestado.[1]

Aplicaciones del interés negativo

El interés negativo puede aparecer:[1]